La arquitectura de seguridad del Golfo Pérsico destruida tras las fallidas aventuras criminales de Donald Trump e Israel

La arquitectura de seguridad del Golfo Pérsico destruida tras las fallidas aventuras criminales de Donald Trump e Israel

Las bases militares estadounidenses en la región —Al-Udeid en Catar, Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos, así como instalaciones en Baréin, Kuwait y Arabia Saudita— no eran simplemente infraestructura militar. Eran la materialización de ese discurso. Su presencia física proyectaba una narrativa sobre quién garantizaba la seguridad, quién poseía el derecho de desplegar fuerza y bajo qué condiciones esa fuerza podía emplearse.
Las grandes potencias no se proclaman, se demuestran

Las grandes potencias no se proclaman, se demuestran

Japón ingresó al círculo de las grandes potencias no por proclamación, sino por desempeño. Este sigue siendo el único criterio fiable. Las grandes potencias no se declaran; se demuestran. En este contexto, la firme decisión de cerrar el Estrecho de Ormuz, exigiendo el fin de bloqueos y sanciones por parte de sus adversarios, constituye un desafío real en el teatro de operaciones, colocando a Estados Unidos ante un escenario de alta presión estratégica.