Santiago de los Caballeros, R.D.– La Junta de Vecinos del sector Embrujo III reiteró su firme defensa de unos terrenos ubicados en la calle 43 esquina 40, donde opera la Casa Club comunitaria, al considerar que se trata de un patrimonio ambiental de interés municipal que pertenece históricamente a la comunidad.
De acuerdo con la organización comunitaria, desde hace años se mantiene una actitud de vigilancia activa y permanente sobre estos terrenos, que abarcan más de 7,000 metros cuadrados y están clasificados como área de equipamiento. Esta condición, explican, está respaldada por la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos, así como por los planos originales de la urbanizadora Rafael Vidal Martínez.
Los comunitarios señalan que el área forma parte del cinturón verde que se extiende desde El Ensueño hasta la carretera Duarte de Licey, una zona atravesada por arroyos y cañadas naturales, con presencia de diversas especies de aves y una importante masa arbórea, incluyendo árboles endémicos, lo que le confiere un alto valor ecológico y ambiental.
Recordaron además que estos terrenos estaban contemplados dentro del Proyecto de Parque Ecológico impulsado durante la gestión gubernamental 1990-1994, y que fueron declarados de utilidad pública mediante el Decreto No. 173-95, disposición que —según indican— fue respaldada por administraciones posteriores. En ese mismo espacio, agregan, durante la gestión municipal de José Enrique Sued (1990-1994-1998) fue construida una cancha con graderías, infraestructura que posteriormente fue destruida.
Denuncian reducción del área verde
La Junta de Vecinos advirtió que el sector podría perder más de 4,000 metros cuadrados de esta área verde, como consecuencia de operaciones de compra-venta que, aseguran, se habrían realizado desde el año 2007. Según explican, una parte del terreno fue negociada por la Inmobiliaria Rafael Vidal Martínez con la empresa ARCONIN Constructora, S.R.L., pasando posteriormente a manos de otra constructora que presuntamente tendría intenciones de edificar en el lugar.
Los residentes sostienen que estos intentos se han llevado a cabo pese a la oposición sostenida y a las denuncias públicas realizadas por la comunidad en distintos momentos.
Preocupación por antecedentes
Asimismo, los comunitarios citaron publicaciones periodísticas previas en las que, según afirman, se denunciaron operaciones inmobiliarias atribuidas a la empresa ARCONIN, las cuales generaron controversias en su momento. Estos antecedentes, señalan, incrementan la preocupación de la comunidad ante cualquier intervención en terrenos destinados al uso colectivo.
Llamado a las autoridades
Ante esta situación, la Junta de Vecinos de Embrujo III hizo un llamado al Ayuntamiento de Santiago, al Ministerio de Medio Ambiente, al Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED) y a las demás autoridades competentes para que verifiquen el estatus legal y el uso real de estos terrenos, garanticen el respeto a las áreas verdes y de equipamiento comunitario, protejan el cinturón ecológico de la ciudad y eviten construcciones que afecten el equilibrio ambiental y el derecho colectivo al espacio público.
“Defender esta área es defender la calidad de vida, el medio ambiente y el futuro de Santiago”, expresaron representantes comunitarios, quienes reiteraron que se mantendrán vigilantes en la protección de lo que consideran un bien común.
