Santiago de los Caballeros. — El politólogo, abogado y periodista Nelson Reyes Estrella ofreció un amplio análisis sobre el panorama político nacional e internacional, durante su participación en el programa El Café de Diario 55, donde abordó los recientes movimientos en el gabinete presidencial, la gestión del presidente Luis Abinader, la dinámica interna del partido oficialista y la compleja situación geopolítica de la región.
Reyes Estrella sostuvo que los cambios implementados en el tren gubernamental responden a una práctica histórica de rotación de cargos dentro de la administración pública, sin que ello implique transformaciones estructurales reales. “En el país, lo que tradicionalmente ocurre es un intercambio de posiciones. La legislación debería procurar una verdadera renovación para evitar la resistencia a la innovación”, afirmó.
Al referirse a las destituciones más recientes, señaló que la salida del exministro de Agricultura, Limber Cruz, obedeció a una gestión deficiente, marcada —según explicó— por el aumento de los productos de la canasta básica y los conflictos internos en la institución. En ese mismo contexto, citó la remoción del doctor Mario Lama del Servicio Nacional de Salud como muestra de la falta de resultados positivos en áreas clave de la gestión pública.
En cuanto a la correlación de fuerzas dentro del oficialismo, Reyes Estrella indicó que el presidente de la República Dominicana mantiene el control de los nombramientos y remociones, y utiliza estos cargos como mecanismo de respaldo indirecto a posibles sucesores. “Se percibe una inclinación hacia la vicepresidenta, quien maneja importantes programas sociales, pero no termina de consolidarse políticamente dentro del partido”, explicó, al tiempo que señaló que figuras como David Collado y Carolina Mejía concentran actualmente las mayores fuerzas internas.
Uno de los planteamientos más críticos del analista fue su valoración de la gestión del presidente Luis Abinader, a la que calificó como profundamente marcada por prácticas corruptas. Entre sus señalamientos mencionó la presencia de figuras vinculadas al narcotráfico en el entorno del poder, el uso de fideicomisos para evadir la fiscalización del Congreso, la existencia de empresas de carpeta para fines de evasión fiscal y el manejo poco transparente de los fondos públicos. “La corrupción se ha naturalizado en el país, y el presidente proviene de un sector empresarial donde estas prácticas se consideran normales”, sostuvo.
Reyes Estrella reiteró la necesidad de fortalecer la independencia del Ministerio Público y de avanzar hacia una gestión pública verdaderamente transparente, advirtiendo que mientras el poder político no sea debidamente fiscalizado, continuará funcionando como un escudo para la impunidad.
Crisis en Venezuela
En esa misma línea crítica, el analista extendió su reflexión al plano internacional, al abordar la situación política y geopolítica de Venezuela. A su juicio, las acusaciones en torno al llamado “Cartel de los Soles” responden más a una estrategia de presión internacional que a decisiones judiciales concluyentes. Señaló que ni siquiera la justicia de Estados Unidos ha presentado pruebas directas que vinculen a Nicolás Maduro como cabecilla de dicha estructura.
Explicó que la política exterior estadounidense hacia América Latina, especialmente durante la administración de Donald Trump, ha estado sustentada en una reinterpretación de la Doctrina Monroe, incorporando lo que definió como el “corolario Trump”, orientado a profundizar la influencia norteamericana y a contrarrestar el avance de potencias como China y Rusia en la región. Según expuso, el interés sobre Venezuela responde menos a preocupaciones democráticas o al narcotráfico y más a la importancia estratégica de sus recursos naturales, como el petróleo, los minerales (oro, cobre hierro) y el agua.
El politólogo destacó además que el mundo atraviesa una transición hacia un modelo multipolar, en el que la hegemonía absoluta de Estados Unidos se ve cuestionada por otros actores globales. “Hemos pasado de un mundo unipolar a uno multipolar, y quienes más pierden en ese proceso son los países pequeños, cuyos principios de soberanía y autodeterminación han sido relegados”, advirtió.
Al referirse al proceso electoral venezolano de 2024, Reyes Estrella señaló que no existían condiciones para proclamar un ganador legítimo, debido a la negativa tanto del oficialismo como de la oposición a aceptar los resultados de la otra parte, lo que, a su juicio, produjo una división prácticamente irreconciliable. En ese contexto, subrayó la importancia del derecho internacional como vía fundamental para lograr una salida pacífica y legítima a la crisis
Sobre el rol de Leonel Fernández como observador internacional, aclaró que la función de este tipo de misiones no es emitir opiniones públicas, sino elaborar informes técnicos y objetivos, como lo han hecho otras figuras y organismos internacionales. Indicó que las recientes declaraciones del exmandatario dominicano ya estaban recogidas en dichos informes y criticó los intentos de desvirtuar su papel o exigirle una postura más militante.
Reyes Estrella señaló que el poder en Venezuela descansa actualmente sobre una estructura amplia del chavismo, donde la figura de Delcy Rodríguez juega un rol importante por su cercanía con actores claves, sin que ello implique la desaparición de otros actores del chavismo. Afirmó que cualquier solución viable al conflicto deberá considerar el derecho y la cooperación internacional, transparencia en la negociación y gestión de los recursos energéticos y la inclusión de todos los sectores de la sociedad venezolana, incluida su diáspora.
No ve salida a la crisis sin violencia e imposiciones.
Concluyó reflexionado, «la crisis venezolana no tiene una salida amigable y simple, porque cuando los grupos de poder luchan sin abrir posibilidades a negociaciones, la única salida es la violencia como ocurría en las sociedades preestatales, aunque otra salida serían los modelos implementados en tiempos más reciente, como lo que ocurrió con la peninsula de Corea, con China-Taiwan y en América Latina Colombia-Panamá donde la política de Estados Unidos terminó con la división de estos paises».
