Las iniciativas de la diputada por Santiago buscan blindar las principales reservas hídricas y ecológicas de la República Dominicana
Santiago de los Caballeros, República Dominicana. — En el marco del Mes del Medio Ambiente, la Diputada por la Fuerza del Pueblo, Llaniris Espinal, presentó dos trascendentales proyectos de Ley orientados a fortalecer la protección ambiental, hídrica y ecológica de la República Dominicana mediante la prohibición de la minería metálica en zonas estratégicas del territorio nacional y la creación de nuevos mecanismos de vigilancia y restauración ambiental.
Las iniciativas legislativas proponen declarar a la Cordillera Septentrional como territorio libre de minería metálica y establecer un régimen especial de protección para sus cuencas hidrográficas, mientras que el segundo proyecto declara a la Cordillera Central como territorio de seguridad nacional y soberanía ecológica, dispone la exclusión definitiva de la minería metálica y promueve la renaturalización de sus ríos y ecosistemas.
La diputada Llaniris Espinal Cabrera destacó que ambas propuestas responden a la urgente necesidad de preservar las principales reservas forestales, acuíferas y montañosas del país frente a las amenazas derivadas de actividades extractivas y de la degradación ambiental.
“Estas leyes representan una visión moderna de protección ambiental y seguridad hídrica. Estamos hablando de defender el agua, los bosques y la vida de las futuras generaciones dominicanas”, expresó.
La legisladora explicó que, aunque ambos proyectos comparten el objetivo de proteger los recursos naturales, fueron concebidos de manera independiente debido a las diferencias ecológicas y geográficas de cada sistema montañoso.
En el caso de la Cordillera Central, la propuesta reconoce su importancia como principal fuente de agua de la República Dominicana y como eje estratégico para la producción agrícola, la generación hidroeléctrica y la seguridad alimentaria nacional. Por ello, el proyecto establece la categoría especial de “Territorio de Seguridad Nacional y Soberanía Ecológica”.
Mientras tanto, la iniciativa sobre la Cordillera Septentrional busca preservar una región caracterizada por ecosistemas altamente vulnerables, importantes reservas científicas y zonas geológicas sensibles vinculadas a la Falla Septentrional.
Entre las principales innovaciones contenidas en ambos proyectos se destacan la prohibición absoluta de la minería metálica en zonas estratégicas; la creación de organismos regionales especializados de vigilancia ecológica; el fortalecimiento de la participación comunitaria en la protección ambiental; y el establecimiento de mecanismos de restauración ecológica y renaturalización de ríos.
Asimismo, el proyecto relativo a la Cordillera Central incorpora la creación de un moderno Centro Tecnológico de Vigilancia Ambiental equipado con drones, monitoreo satelital, sensores remotos e inteligencia artificial para detectar actividades ilícitas y amenazas ambientales en tiempo real.
Las iniciativas también contemplan medidas rigurosas contra la minería ilegal y delitos ecológicos, incluyendo la aplicación de mecanismos de extinción de dominio para el decomiso de maquinarias, equipos y bienes utilizados en actividades ilícitas contra el medio ambiente.
La diputada Llaniris Espinal afirmó que ambas propuestas constituyen una respuesta legislativa histórica frente a la crisis ambiental y climática que enfrenta el país.
“Defender las cordilleras es defender el agua, la agricultura, la biodiversidad y el futuro de la República Dominicana. Sin montañas protegidas no habrá seguridad hídrica ni equilibrio ecológico para las próximas generaciones”, concluyó.
Principales aportes e innovaciones de estos proyectos de leyes
Estas iniciativas presentan importantes novedades legislativas y ambientales para la República Dominicana:
- Prohibición absoluta de la minería metálica en zonas estratégicas: Por primera vez se propone una exclusión minera integral en dos de las principales reservas ecológicas e hídricas del país.
- Reconocimiento de la seguridad hídrica como tema de soberanía nacional: La protección del agua deja de verse únicamente como un tema ambiental y pasa a considerarse un asunto de seguridad nacional, supervivencia colectiva y se ordena la renaturalización de los ríos.
- Creación de organismos especializados de vigilancia ecológica: Ambos proyectos crean nuevas autoridades regionales con autonomía técnica y capacidad legal para proteger las cordilleras y actuar judicialmente frente a delitos ambientales. En ese sentido se crean: Se crea la Autoridad Nacional para la Protección de las Cuencas Hídricas y Cuerpos de Agua de la Cordillera Central y la Autoridad Regional de Vigilancia y Protección de la Cordillera Septentrional y los Directores de Cuencas Hídricas con Funciones y Atribuciones contemplados en el proyecto de Ley.
- Tecnología avanzada para la protección ambiental: El proyecto incorpora por primera vez un Centro Tecnológico de Vigilancia Ambiental equipado con drones, monitoreo satelital, inteligencia artificial y sistemas de alerta temprana para detectar delitos ecológicos en tiempo real.
- Participación activa de las comunidades: A través de Mesas de Veeduría Social e Hídrica y las Mesas de Vigilancia Comunitaria, estas leyes reconocen el papel fundamental de las organizaciones comunitarias, ambientalistas, universidades, iglesias y gobiernos locales en la defensa de los recursos naturales.
- Aplicación de la Ley de Extinción de Dominio: El proyecto de la Cordillera Central establece mecanismos para decomisar maquinaria, equipos y activos vinculados a minería ilegal y delitos ambientales.
Hoy la República Dominicana enfrenta una decisión histórica: proteger sus montañas y fuentes de agua o permitir que intereses extractivos comprometan el futuro ambiental de la nación.
Estoy convencida de que defender la Cordillera Central y la Cordillera Septentrional es defender la vida, la agricultura, la energía, la biodiversidad y el derecho de nuestros hijos y nietos a vivir en un país con agua limpia y ecosistemas saludables. Estas leyes representan una visión moderna de protección ambiental, soberanía ecológica y responsabilidad intergeneracional.
“Porque sin agua no hay vida, y sin estas cordilleras protegidas no hay futuro para la República Dominicana”.
