Grave crisis de agua afecta barrios de Santiago.

Grave crisis de agua afecta barrios de Santiago.

Decenas de narrios de La Herradura y Hato del Yaque cumplen dos semanas sin agua potable

Santiago de los Caballeros, R.D.– La situación del suministro de agua potable en los sectores La Herradura, tales como: Barrio Nuevo, El Tolentino, La Estancia, Llanos de la Herradura; ademas, el Distrito Municipal, Hato del Yaque ha alcanzado niveles críticos, luego de que comunitarios denunciaran que llevan más de dos semanas sin recibir una sola gota de agua, en lo que califican como un abandono inaceptable por parte de las autoridades.

Residentes de estas comunidades aseguran que la escasez ha trastornado por completo su vida cotidiana, obligándolos a recurrir a la compra de camiones cisterna a precios elevados, almacenar agua en condiciones precarias y limitar actividades básicas como cocinar, higienizarse y limpiar sus hogares.

“Ya no aguantamos más. Esto es inhumano. Aquí hay niños, envejecientes y personas enfermas que están siendo afectados directamente”, expresó un comunitario de Hato del Yaque, reflejando el sentir generalizado de indignación.

Aunque la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago ha atribuido fallas en el servicio a la alta turbidez del río Yaque del Norte producto de las lluvias recientes, los afectados consideran que esta explicación resulta insuficiente frente a la magnitud del problema.

Sostienen que, aun en contextos de contingencia, corresponde a las autoridades garantizar mecanismos alternativos de abastecimiento, como el envío regular de camiones cisterna, lo cual —denuncian— ha sido irregular o inexistente.

La crisis ha comenzado a generar tensiones en las comunidades, donde no se descartan jornadas de protesta en las próximas horas si no se ofrece una respuesta inmediata. “No estamos pidiendo un favor, estamos exigiendo un derecho básico”, advirtieron.

Organizaciones comunitarias y sociales han hecho un llamado urgente a CORAASAN para que restablezca el servicio de manera continua o implemente un plan de contingencia efectivo, antes de que la situación escale a mayores niveles de conflictividad social.

La falta de agua potable por períodos prolongados no solo constituye una violación a condiciones mínimas de dignidad humana, sino que también representa un riesgo sanitario que podría derivar en brotes de enfermedades en estas comunidades.
Los residentes han sido claros: el tiempo de espera se agotó. Ahora exigen soluciones inmediatas.