Por las condiciones geográficas de SAJOMA, el sistema podría operar por gravedad, lo que lo convertiría en un modelo eficiente, sostenible y de menor costo operativo; no es justo que los munícipes tengan que comprar agua para satisfacer sus necesidades diarias mientras conviven con los ríos en el patio de sus casas.
Santo Domingo, R.D.-La Cámara de Diputados aprobó una resolución impulsada por la diputada de la Fuerza del Pueblo, Llaniris Espinal, que solicita al Poder Ejecutivo disponer la construcción de un acueducto múltiple para el municipio de San José de las Matas (SAJOMA), una obra largamente demandada por la población.
La legisladora advirtió que no se trata de una simple propuesta, sino de una necesidad urgente frente a la histórica precariedad en el acceso al agua potable que afecta a miles de familias, a pesar de que la zona cuenta con importantes fuentes hídricas.
A pesar de ser una zona rica en recursos hídricos, donde nacen ríos como el Bao, Jagua, Inoa y Amina, afluentes de la cuenca del Yaque del Norte, San José de las Matas carece de un sistema de captación, tratamiento y distribución de agua potable, lo que limita su desarrollo económico y social.
La resolución instruye al presidente de la República, Luis Abinader para que a través del INAPA y otras instituciones, a realizar los estudios de factibilidad e incluir la obra en el Presupuesto General del Estado 2026.
Espinal cuestionó que, durante años, SAJOMA haya sido relegado en materia de inversión pública, aun siendo un territorio clave para la producción de agua, producción agrícola, el ecoturismo y la sostenibilidad ambiental del país.
La resolución se fundamenta en el reconocimiento del acceso al agua potable como un derecho humano fundamental, consagrado en el artículo 15 de la Constitución dominicana. “El acceso al agua no puede seguir siendo una promesa incumplida. Es un derecho fundamental que el Estado está obligado a garantizar”, subrayó.
La pieza legislativa recoge los reclamos sostenidos de las comunidades, organizaciones sociales y sectores productivos, que durante años han demandado esta obra como condición esencial para el desarrollo integral del municipio.
Con esta aprobación, la presión recae ahora sobre el Poder Ejecutivo, que deberá demostrar si existe voluntad política real para atender una de las principales demandas de la Sierra.
