Austeridad selectiva en tiempos de crisis global

Austeridad selectiva en tiempos de crisis global

Por José Armando Toribio

Santiago de los Caballeros-En medio de la tensión internacional generada por el conflicto en Irán y su impacto en la economía global el presidente Luis Abinader ha planteado la necesidad de que el pueblo dominicano asuma sacrificios y entre en una etapa de austeridad como respuesta a la situación actual.

La realidad es que el país ya venía enfrentando dificultades económicas antes de este escenario internacional por lo que este llamado a ajustes genera mayor preocupación en una población que siente cada vez más el peso del costo de la vida y que percibe que las medidas anunciadas podrían agravar aún más su situación.

Se supone que los gobiernos junto a sus equipos técnicos están llamados a prever crisis y diseñar estrategias para enfrentarlas sin trasladar toda la carga a la ciudadanía sin embargo históricamente es el pueblo quien termina pagando las consecuencias de decisiones económicas y políticas que muchas veces no le benefician directamente.

Resulta cuestionable que un conflicto geográficamente distante termine teniendo un impacto tan directo en el bolsillo de los dominicanos sobre todo cuando no existe una dependencia absoluta de recursos como el petróleo proveniente de esa región lo que abre el debate sobre la verdadera raíz de las alzas y las decisiones internas.

Las recientes alzas consecutivas en los combustibles refuerzan la percepción de incongruencia en el discurso oficial ya que en años anteriores con precios internacionales relativamente estables se mantuvieron costos elevados lo que hoy genera desconfianza y malestar en amplios sectores de la sociedad.

Si el país hubiese avanzado de manera decidida en políticas de aprovechamiento de energías renovables como el sol y el viento así como en la promoción del uso de vehículos eléctricos la dependencia de los combustibles fósiles sería menor y el impacto de crisis internacionales sería menos severo.

En definitiva la sensación que predomina es que el llamado a la austeridad no está siendo equitativo ya que mientras se pide sacrificio al pueblo no se perciben con la misma claridad recortes significativos en el gasto gubernamental lo que alimenta la idea de que una vez más el peso de la crisis recae sobre los mismos sectores de siempre